domingo, 17 de junio de 2007

Amistad
Para que cuando tu alma añore un amigo, Sin pensar lo busques, y ese alguien corra a tu lado.
Sonrisas
Para que cuando tus lágrimas se deslicenPor tu mejilla en un día gris y oscuro,Sean las risas las que iluminen tus tristezas.
Grandes sueños
Para que cuando en tu mente exista un vacío,Sean aquellos bosques cubiertos de invierno,Los que atrapen la atención de tu pensamiento.
La fuerza de unas manos
Para que cuando tus tobillos se cansen,Los hombros de alguien te sirvan de den las fuerzas para andar.
Un ramo de abrazos
Para que cuando los tropiezos te dificulten el andar, sean los ánimos una esperanza. Que te ayuden a continuar.
Una estrella joven y brillante
Para que cada vez que el sol descanse, sea esa fiel luz, la que te acompañe.
Un pedacito de humildad
Para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona,Sea la sabiduría, el aire mágico que te hagan valorar,Lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla.
Mi cariño sincero
Para que cuando sientas que nadie te acompaña,Recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos,Mi pensamiento siempre te lleva de la mano.
Un abrazo inmenso
Para que cuando necesites sentir tus fuerzasSean estos, el puerto de tus emociones.
Un par de lágrimas,
Para que se alberguen entre tu alma y corazón,así, si algún segundo la soberbia daña tu andar,Sea una muestra de sensibilidad ajena,La que te ayude a no cometer injusticias.
Hoy quiero desearte
Que compartas tus alegrías con los seres que amas, para que cuando creas que caminas en la soledad,Mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero obsequiarte
Lo más bello que puedas recibir;Mientras transformas estas líneas en un espejo,Donde la ternura que aquí encuentres,Donde la belleza que aquí nazca,
Te dé la certeza de que nunca te dejaré SOLA

El cacheton de mi hermano

Wena presi
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Y el Ejército no habla? Columna de Felipe Bianchi


Y el Ejército no habla?

16 de junio de 2007, 08:00
Felipe Bianchi LeitonSantiago, Chile
memoriaviva.com/Julio Oliva/Gentileza
Fotos de archivo del hombre más buscado por la Policía de Chile, el general (R) Raúl Iturriaga Neumann.
Resulta vergonzoso, y hasta patético, que un tipo condenado en Chile a cinco años de cárcel por secuestro y asesinato -y varios años más por asociación ilícita-, el mismo que está condenado en Italia a 18 años de cárcel por el atentado a Bernardo Leighton, represente de algún modo, por un minuto siquiera, al Ejército de Chile.
Raúl Iturriaga Neumann, el general en retiro que tiene a toda la policía chilena buscándolo tras arrancarse de la Justicia, el general en retiro que ha hecho caso omiso de sus obligaciones, el general en retiro que está escondido, oculto y agazapado quién sabe dónde es, por definición, un enemigo de las Fuerzas Armadas. Una mancha, una vergüenza. Motivo de bochorno y embarazo. O al menos debiera serlo.
Molesta, ofende la inteligencia, agrede a la ética y finalmente da pena que un miembro de la "familia militar" haya caído tan bajo, al punto de escapar de la Justicia como un monrrero, como un ladronzuelo más de la calle. Pero aún más grave resulta que otros miembros de esa familia, en vez de corregir como correspondía a la oveja descarriada, hayan hecho declaraciones públicas defendiendo su actitud, su deserción, su brutal falta de respeto con los valores históricos del Ejército chileno.
Ya sé lo que me va a decir: ¿para qué prestarle atención a un grupo de personas que sólo están unidas porque la justicia los declaró culpables de delitos tan cobardes y aberrantes como asesinatos y torturas? ¿Vale la pena perder el tiempo con tipos que, escondidos bajo su uniforme, deshonrando al uniforme, se dedicaron a matar por la espalda, a inventar enfrentamientos, a ocultar cuerpos y lanzarlos al mar atados a un riel para que nunca aparecieran?
¿Es necesario prestarle oídos a una organización de ex delincuentes, porque eso y no otra cosa es el "grupo de generales en retiro procesados por la justicia chilena"? ¿Se puede gastar tiempo y palabras en un grupo equiparable a una cooperativa de asaltantes de banco, una asociación de ex procesados por narcotráfico o una mutual de secuestradores?
Sí, fíjese. No sólo se puede sino que es absolutamente necesario. Urgente. Por mis hijos y por los suyos. Para que aprendan desde chiquititos que hay cosas que no se hacen. Hay que hablar una y mil veces para no quepan dudas de qué es lo correcto, lo digno y lo válido cuando se viste el uniforme del Ejército chileno.
Una y mil veces habrá que decir que los que asesinaron en nombre de su uniforme no son ex soldados, sino delincuentes. No se asesina por la espalda, no se ocultan los cadáveres, no se viola, no se miente ante la Justicia, no se escapa de la justicia ni siquiera durante una guerra contra el enemigo externo. Hasta en la guerra hay reglas claras. Inviolables.
Y como usted sabe es bastante debatible que en Chile, alguna vez, haya existido técnicamente algo parecido a una guerra. Los delincuentes -extremistas o militares- que cometieron en esos años fechorías inaceptables, horrorosas, son sólo eso: delincuentes. No son héroes, no son románticos, no son intelectuales, no son defensores de nada. Por ende, merecen que caiga sobre ellos todo el peso de la justicia. Sin prescripciones de ningún tipo, porque las leyes internacionales y locales no consideran la prescripción para los delitos de lesa humanidad.
Digo esto último, por si alguien, algún despistado que nunca falta,insiste en la ridícula tesis de que Iturriaga Neumann merece la prescripción al igual que otros tunantes de terno y corbata en estas épocas de la Concertación. Pues no, los delitos del ex general son mucho más graves y no prescriben nunca: si no leen los diarios, al menos lean las leyes. Lo que merece el ex general escapado y escondido más bien recuerda a esa canción con que comenzaba una vieja serie de TV llamada El marcado, que justamente se trataba de un militar deshonrado por haber delinquido. ¿Se acuerda? "El marcado, sufre su deshonor, a donde quiera que vaya..."
En fin... Sigo. Una y mil veces habrá que decir también que las armas y el poder que le presta la sociedad a sus soldados es sólo eso, un préstamo, con la explícita obligación de no deliberar en términos políticos, de respetar la democracia y a todas y cada uno de las instituciones democráticas que han jurado defender, como el gobierno, el congreso y los tribunales de justicia.
Esa es la razón de ser y la definición última del Ejército y, por extensión, de un soldado. En Chile y en cualquier parte. Por eso, no estaría demás que los líderes del actual Ejército chileno sacaran finalmente la voz y con total claridad -por respeto a su historia, a sus actuales miembros y a los que vendrán- condenaran enérgicamente la actitud de Iturriaga Neumann y la de cualquiera de sus filas que le preste ayuda o lo defienda física o verbalmente. Eso sería lo correcto. Lo mínimo esperable. Seguimos esperando
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viernes, 15 de junio de 2007

Tener el Coraje de ir más allä

domingo 15 de abril de 2007

TENER EL CORAJE DE IR MAS ALLA - Por Stuart Wilde

"Tener el coraje de ir más allá", es el acto de relajarse y permitir que tu vida entre en un fluir libre y espontáneo. Esto conlleva menos estructuración, más confianza y fe y tomar la vida tal y como te la encuentras, en vez de intentar encuadrarla en un patrón preconcebido y enfadarse cuando las cosas no resultan como esperabas. El ego es por naturaleza resistente a dejarse fluir. Quiere aferrarse a su sentimiento de poder y dominar tu vida y las vidas de los demás. Necesita del control porque se siente inseguro. Así que puede darte miedo dejarte fluir, pero bajo mi punto de vista es más atemorizante permanecer donde estar. En el mundo del ego y del intelecto, no tienes que desarrollar una confianza ciega. Puedes confiar en tus experiencias pasadas y reflexionar las cosas y normalmente eso funciona para ti la mayor parte del tiempo. Pero como ser espiritual, confiar es vital. En el dinámico y asombroso mundo del Yo Infinito, vuelas a ciegas. No tiene límites, así que te llevará a terrenos que no te son familiares y eso precisamente es lo que hace el proceso tan fascinante. El viaje del ego al espíritu conlleva resolver las paradojas dela existencia humana: Tenemos que aceptar la infinidad estando dentro de un cuerpo mortal. Tenemos que creer en un Dios que no podemos ver. Tenemos que aprender a amar en una dimensión donde hay tanto odio. Tenemos que ver abundancia cuando la gente habla constantemente de carencia.Tenemos que descubrir la libertad donde el control es la religión estatal. Tenemos que desarrollar nuestra autovalía mientras la gente nos critica y empequeñece. Tenemos que ver belleza donde hay fealdad Tenemos que abrazar la amabilidad y las actitudes positivas cuando estamos rodeados de incertidumbre. Tenemos que sentirnos a salvo a pesar de nuestras preocupaciones. El punto crucial es la confianza. Tienes que tener la valentía de tomar una idea, creerla, aceptarla y, antes de que tengas alguna prueba real de que la energía está allí para tí, o de que la idea funcionará. Has de dejar ir ese mal hábito intelectual que dice que tu ego-personalidad siempre sabe más. Dándole al infinito dentro de ti tu aceptación, le das poder para que entre en tu vida. Es casi como si te perdieras un poco a ti mismo para encontrarte nuevamente en un nivel de energía mayor. Si no te dejas ir un poco, tu ego-personalidad bloqueará constantemente tu poder interior y te perderás el beneficio de la sutil consciencia y de la percepción extrasensorial de los que entás investido como ser espiritual que eres. Hemos llegado a rechazar esos mensajes interiores, ¿verdad?. Es parte de cómo el ego juega sus juegos. El infinito en tí es como un viento celestial; soplará suavemente en tu dirección y te apoyará, pero sólo cuando aquietes la mente y controles el ego. La gente me pregunta ¿eso es la intuición? Sí y no. Es más que intuición. La intuición espontánea es como se manifiesta en sus estados iniciales. Mas tarde, el diálogo con el yo infinito viene a través de un conocimiento completo, de una información espontánea derivada de una sensibilidad incrementada. Crece conforme te vas enfocando y te disciplinas a ti mismo y cuando sabes y crees que tú eres infinito. Una vez que eres capaz de ver el mundo como lo que es, el poder de tu Yo Infinito se te une. Te enseña hora tras hora, día tras día, mostrándote constantemente la naturaleza sutil de las cosas de un modo verdaderamente magneficiente. Te trae la gente a la que necesitas asociarte. Te muestra cómo modificar tus creencias y cuáles de ellas necesitas dejar atrás. Te ayuda en tu bienestar y te muestra modos de hacer tu modo de vida menos oneroso y restrictivo. La profundidad de su percepción te lleva de un paso al siguiente. Será una pena si no la escuchas. Mientras el ego domina y aprieta, la espiritualidad interior se retira y espera hasta que la mundana lógica de la vida te agote. Por tanto, estar de acuerdo en escuchar es importante; actuar en lo que escuchas lo es incluso más. No importa si, al principio, te vienen cosas un poco mezcladas, si no estás seguro de qué es lo que procede de tu yo infinito y qué procede de la mente. Tienes que empezar desde algún punto, esa es la importancia de dar el primer paso. Si no escuchas y te abres, el mundo que creas vía tu personalidad y sus preferencias, y la percepción que tienes del mundo que te rodea, empieza a disminuir en energía. Agotas el poder disponible para ti. La energía del lugar dónde vives, de tus circunstancias, tu trabajo y tus relaciones, todo empieza a bajar a un nivel de energía menor porque no fluyen energías nuevas para sostenerlo. Gradualmente te haces menos seguro, entrando en una zona de estancamiento que es la manifestación externa de una mente cansada y sin vida. Cada día hay menos energía que antes, menos excitación, más aburrimiento e irritación. A menudo este efecto será sofocante; te sentirás atrapado. La vida entra en encefalograma plano. En el estancamiento el peligro crece; tu seguridad y protección se debilitan por la inmovilidad que te rodea. (…) Las restricciones de una situación sin vida como esta pueden causar ansiedad y acabar resultando en efermedades o conductas negligentes. Puede conducir a la desesperanza y a una muerte temprana. Comprométete contigo mismo, en un tranquilo momento de oración o contemplación, que tu tienes el coraje de ser diferente. Cambiarás y lucharás contra la falta de energía del ego abrazando un puñado de ideas nuevas. Puede que la gente de tu alrededor te critique por querer cambiar, ¿y qué? En una situación de estancamiento cualquier cosa es mejor que seguir donde se está. Lo siguiente es tener el coraje de aceptar y manejar el dolor y los problemas que, sin duda, el ego te pondrá para intentar que no le saques el poder. No le va a gustar lo que está pasando. Protestará con argumentos que suenan lógicos, esperando que te eches atrás. Cuando esto suceda sigue tu decisión con firmeza y pon en práctica una disciplina que no le guste al ego Echarte a nadar al río a las 4 de la mañana todos los días durante una semana. ¡Eso lo arreglará pronto! En conclusión, al coraje de ir más allá, yo añadiría el coraje de ser vulnerable. Conforme cambies y crezcas el ego se sentirá asediado y amenazado. Si tienes poca o ninguna resistencia, estarás bien; si te resistes y luchas, dolerá un montón. Así que sé valiente. Permítete ser vulnerable. Deja a un lado la insistente psicología del macho que sufre la mayoría de la gente. En vez de eso penetra en la intensa belleza espiritual de moverte y fluir sin saber necesariamente qué camino tomar o cómo llegarás